lunes, 8 de febrero de 2021

La diferencia entre un "asesino serial", y un "asesino en masa"

 ¿Por qué alguien mata? Por qué lo hace dos, tres o más veces, con un mismo patrón de conducta. ¿Es el robo un motivo suficiente? Cuando un asesino en serie actúa, la sociedad se siente sacudida por lo inexplicable, y los expertos en violencia y comportamientos humanos buscan respuestas. (García y Álvarez, 2006)




El fenómeno humano y social del asesino en serie es algo muy complejo que resulta difícil de definir. No obstante, para enfocar con cierta claridad la figura del asesino en serie en los textos del discurso de la prensa, tenemos que plantear primero el concepto o la definición del asesino en serie.

Para observar las características de esta clase de asesinos (aunque cada asesino concreto constituya un fenómeno particular con características propias), conviene también presentar algunas de las tipologías trazadas por los expertos. Siguiendo, en primer lugar, a Eric Hickey (Serial Murderers and Their Victims, 1986), se debe trazar una clara diferencia entre el “asesino de masas” y el “asesino en serie”.

Ambos causan un número más o menos elevado de víctimas, pero la manera de actuar es muy diferente. El asesino de masas mata a un grupo de personas en un breve espacio de tiempo y en un lugar específico (una escuela, un parque, una calle, una tienda, una vivienda, etc.).


El asesino en serie va cambiando de lugar y escoge sus víctimas (normalmente una cada vez) en momentos más o menos distantes (pudiendo pasar semanas, meses o incluso años entre un crimen y el siguiente). Por otro lado, el asesino de masas suele ser liquidado por la policía, se suicida o se entrega después de su actividad mortífera. Mientras que el asesino en serie opera de una manera oculta y se esconde de la persecución de la policía. Puede transcurrir mucho tiempo hasta que es detenido. Puede llegar incluso a desaparecer sin lograr ser detenido y morir de muerte natural .

El asesino de masas actúa normalmente por un arrebato de locura buscando una “venganza” ante una situación de supuesto desprecio, abuso o marginación. El asesino en serie, en cambio, suele actuar planificando meticulosamente su asesinato, procurando no dejar pistas y escapando lo más pronto posible.

 

Si pasamos ahora a precisar el concepto de “asesino en serie”, podríamos partir de un esquema más o menos estereotipado que proviene de los medios policiales y que ha entrado a formar parte del imaginario colectivo tras haberse popularizado a través del cine, de los seriales de televisión y de las novelas policíacas. Según este esquema, el asesino en serie se identifica normalmente con un agresor masculino que, impulsado por obsesiones de carácter sexual (traumas, frustraciones, etc.), decide violar y matar a mujeres o a muchachos jóvenes, incluso a niños, siguiendo un plan determinado de actuación con el que pretende burlar la persecución de la policía. Los medios sensacionalistas contribuyen a difundir este esquema dramatizándolo al máximo y haciendo del asesino en serie una figura monstruosa y perversa que mata a sus víctimas de una manera brutal o de una manera controlada para satisfacer sus obsesiones, y para causar terror y espanto entre determinados sectores de la población de una ciudad o de una región.

 


Esta concepción estereotipada del asesino en serie que comete sus crímenes por motivos sexuales, no es siempre real ni aceptable, porque también existen asesinos en serie “silenciosos” que actúan de una manera solapada y oculta sin ejercer ninguna violencia sanguinaria movidos por otras motivaciones y persiguiendo otro tipo de objetivos. Aquí podemos situar, por ejemplo, a las “viudas negras” que envenenan o hacen desaparecer a sus maridos para convertirse en herederas de sus bienes. Hay que incluir igualmente a las personas que se ocupan de cuidar ancianos y que, una vez que se han ganado su confianza, los eliminan simulando una muerte natural, para obtener su herencia o su dinero. Los asesinos de ancianos pueden ser también médicos o enfermeras que actúan en los hospitales. La eliminación puede deberse a motivos “humanitarios” (para acabar con una dolorosa enfermedad, por ejemplo).

 

Debemos proponer, por lo tanto, una definición más general y más abierta. Será llamado asesino en serie el hombre o la mujer que durante un espacio de tiempo más o menos largo ha matado un mínimo de tres o cuatro víctimas impulsado por motivaciones de tipo diverso.

 Los crímenes cometidos suelen presentar normalmente uno o varios puntos en común, ya sea porque el asesino escoge el mismo tipo de víctimas, o emplea un método parecido, o ya sea porque el móvil de sus crímenes es siempre el mismo. El lugar donde cometen los crímenes puede ser un barrio o una ciudad determinada, o también un país o varios países por donde el asesino va viajando para buscar nuevas víctimas y escapar de la persecución policial.

 

Redacción:

Baldra Torres


viernes, 5 de febrero de 2021

Jeffrey Dahmer "El carnicero de Milwaukee" (Cuarto capítulo de nuestra tercera temporada)

 

En 1991, Nirvana encabezaba las listas, George H.W. Bush estaba en la Casa Blanca y la ciudad de Milwaukee perdió su inocencia.


 

El 23 de julio, algo aterrador, casi inimaginable, sucedió dentro del departamento 213 en North 25th Street.

 

Como una cinta transportadora asesina, la policía de Milwaukee comenzó a sacar partes del cuerpo, cajas de ellos, junto con ácido, una olla grande y un refrigerador que olía como nada que la policía hubiera encontrado antes. 


 

Un hombre llamado Jeffrey Dahmer entre 1987 y 1991 atrajo, drogó y luego asesinó a 16 hombres y niños de entre 14 y 33 años. Algunos los estranguló, otros experimentó, tratando de mantenerlos con vida pero en un estado similar a un zombi perforando un agujero en sus cabezas y luego vertiendo ácido clorhídrico o agua hirviendo en sus cráneos para obtener una gratificación sexual retorcida.

 

 

El nombre de Dahmer se convirtió casi de la noche a la mañana en sinónimo del tipo de maldad retorcida que el país nunca había visto antes.

 

 

 

Y, por supuesto, existía la incertidumbre para los miembros de la familia de todos esos jóvenes y niños que desaparecieron, una incertidumbre que finalmente se convirtió en la horrible comprensión de lo que les había sucedido a sus seres queridos.

 

“En el fondo de mi mente sabía que mi hermano tenía que haber sido uno de ellos”, dijo Steven Thomas.

 

 

\no los devolvería, pero justo antes de que el juez sentenciara a Dahmer a 957 años, los miembros de la familia pudieron dirigirse al hombre que se había hecho conocido como el "monstruo de Milwaukee".

 

 


"Ciertamente es parte de la historia de Milwaukee, y nadie quiere que sea parte de su historia que tuvo un asesino en serie llamado Jeffrey Dahmer que terminó matando a 17 personas, 16  en el área de Milwaukee"

 

Podría haber habido más víctimas si no hubiera sido por Tracy Edwards. El 22 de julio de 1991, Edwards logró escapar de las garras de Dahmer y llevó a la policía de regreso a su apartamento, donde hicieron su espantoso descubrimiento.

 


Sus víctimas nunca sabrían que el hombre que las drogó, las estranguló y en algunos casos las comió, se encontraría con la justicia en prisión. El 28 de noviembre de 1994, Dahmer fue asesinado a golpes solo dos años después de entrar en prisión.


Redacción

Baldra Torers

Albert De Salvo "El Estrangulador de Boston" (Tercer capítulo de nuestra tercera temporada)

 


Boston en los años 60 era una ciudad tranquila en la que pocas veces ocurría algo notable. Pero entre 1962 y 1964, esta calma se vio perturbada por el asesinato de trece mujeres, trece víctimas que, aparentemente, no tenía nada en común.

 

 


El modus operandi de este criminal siempre era el mismo: asaltaba a mujeres solas entrando en sus casas mediante el engaño y las estrangulaba siempre utilizando el mismo nudo. Esta era su “firma”. La marca que unió todas las historias y puso en alerta a la ciudad de Boston. Cualquiera podía ser el estrangulador de Boston, todos los hombres eran sospechosos. Los asesinatos no cesaban. Mientras, la policía, se encontraba perdida y sin saber qué hacer.

 

Poco después, un hombre, Albert DeSalvo reconoce a su compañero de celda que él es El estrangulador de Boston, que él es el autor de esos crímenes. La policía no tenía ningún indicio de que DeSalvo pudiera ser el asesino pero, para demostrarlo, éste comienza a relatar todos los detalles de cómo acabó con la vida de aquellas mujeres. Inmediatamente Albert DeSalvo fue juzgado y llevado a prisión. Seis años después fue encontrado muerto en la enfermería de la prisión. Sin ningún culpable.

A día de hoy no está del todo claro que DeSalvo fuera el verdadero estrangulador de Boston pues en ocasiones parece que aquellos crímenes fueron cometidos por más de un asesino…

 

 

 

 

Albert De Salvo. El estrangulador de Boston era un personaje que encajaba perfectamente en la sociedad, alguien, tan carismático que incluso logró que una de sus víctimas le tomara té con él antes de ser asesinada… Pero cuya lasciva y deformada psicopatía hacía que sus actos finalmente denigraran, deshumanizaran a sus víctimas, haciendo lucir a los cadáveres como con formas sexualmente sugestivas y adornadas, después de haber sido asesinadas de muchas de ellas de manera brutal.

 

 


Nadie hubiera podido imaginarle de la forma en que realmente era, y eso hizo que durante muchos años incluso se dudara de que la policía hubiera aprehendido al verdadero estrangulador, y hasta hoy día hay una seria discusión al respecto.


Baldra  Torres

Redacción. 

 

Richard Ramírez "El acosador nocturno" (Segundo capítulo de nuestra tercera temporada)

 

La crueldad humana es impresiónate y suele sobrepasar los límites de lo racional, para convertirse la base de la personalidad de un asesino serial.

 


 

 Ricardo “Richard” Leyva Ramírez, nació el 29 de febrero de 1960 en la localidad del El Paso, Texas.

Asimismo, su mente macabra lo hacía autodenominarse adorador de Satán ante sus víctimas haciéndolo gozar de un boom mediático. Mantuvo sumido en el terror a la población de Los Ángeles durante 1985.

Un asesino serial maligno Su infancia estuvo marcada por las más crueles imágenes de la Guerra de Vietnam, suministradas por uno de sus primos quien la vivió en carne propia y que llenaron su mente de un macabro gusto por lo mórbido.

 


 

Con su cinta favorita de ACDC en el walkman, el “Night Stalker” (acechador nocturno, como lo bautizó la prensa) salía a la calle y elegía a sus víctimas, se colaba en sus hogares para desatar sus fantasías de muerte.

Modus operandi Féminas de cualquier edad eran su blanco preferido, luego de robar y registrar sus casas las ataba para violarlas vaginal, anal y oralmente; dejando sus cuerpos inertes con rastros de golpizas brutales.

 


Cabe destacar que, las víctimas de Ramírez se enmarcaban entre los ocho y ochenta años, nadie estaba a salvo.

Los cadáveres encontrados tenían pentagramas dibujados con pintalabios, golpes, mutilaciones salvajes a cuchillo, o incluso sin ojos.

Cobertura mediática Durante su búsqueda los medios se evocaron a darle tiempo y espacio lo cual reafirmo sus deseos den matar

No obstante, Ramírez fue capturado por civiles, tras intentar robar un coche, en el revuelo un joven lo reconoció por los retratos hablados que circulaban.

Final tras las rejas Acusado de cuarenta y cinco cargos, trece de asesinato, Richard Ramírez recibe la condena de diecinueve penas de muerte.

Finalmente, se encontraba en el corredor de la muerte y falleció en la cárcel de San Quentin a los 53 años.

 

En Demente Abierta Podcast te invitamos a conocer la historia de un delincuente con el nivel de maldad más alto, de que se tenga registro en California, un hombre que mató y violó sin remordimiento a muchas mujeres.



 

El asesino del zodiaco (Primer capítulo de nuestra tercera temporada)

 

Aunque no todos los asesinos en serie anhelan su momento público de gloria, el Asesino del Zodiaco de California ciertamente sí lo hizo. Se aprovechó de la publicidad porque sabía que los homicidios eran el punto culminante del drama humano y suponían una excelente venta en los medio de comunicación.

 


De hecho, hay paralelismos clave entre el corto reinado del Asesino del Zodiaco y su lejano hermano de sangre victoriano, Jack el Destripador. Ambos casos han permanecido sin resolver y son dos de los asesinos en serie más reiterados en los anales de la historia del crimen. Han dado lugar a numerosas teorías de la conspiración y a muchos sospechosos, y ambos maniacos buscaron a la prensa para hacer oír su voz.

 

La particularidad de uno de los asesinos en serie más famosos de la historia era enviar cartas a la policía relatando sus asesinatos. Confesó en una carta el asesinato de 37 personas, pero solamente fueron confirmadas 7 de ellas: cuatro hombres y tres mujeres.

 


Las autoridades nunca pudieron revelar su identidad, pero se supo que era un hombre blanco, corpulento, de pelo castaño, de entre 20 y 30 años. Una de sus características era que poseía una gran inteligencia y tenía conocimiento en lenguajes cifrados.

 Te invitamos a escuchar la historia desde nuestro punto de vista.



Baldra Torres


Nuestra tercera temporada (Dedicada a asesinos seriales)

 


La figura del asesino serial ha inspirado series, películas, canciones y miles de homenajes omnipresentes en el entretenimiento. Por lo general este tipo de anti-héroes ejercen una atracción mórbida y bipolar en el público; nos repugnan y nos provocan miedo, pero consumimos con fervor cualquier producto cultural basado en sus personas.

Para la radio, la televisión y la prensa escrita, los casos de los “asesinos en serie” constituyen siempre un tema de noticia muy especial, porque estos casos sorprendentes, que ocurren en el mundo complejo de la actualidad, rompen de una manera impactante y horrible el orden normal de la vida. Escogiéndolos como tema de información, los medios ofrecen al público el trágico y desconcertante espectáculo de la muerte violenta de unos seres humanos con los que puede fácilmente identificarse el lector o el telespectador. La perversa ejecución (sanguinaria o silenciosa) de las víctimas elegidas por el criminal se convierte también, “ipso facto”, en un motivo de indignación para el gran público, o en un motivo fascinante de proyección de las pulsiones de agresividad que operan en lo más oscuro del inconsciente. Informando sobre el comportamiento de los asesinos en serie, los medios de comunicación contribuyen a alimentar el interés popular por lo terrorífico y lo truculento, y a cultivar el miedo y la inquietud ante la posible repetición de casos similares. Hay que señalar, por otro lado, que la información sobre este tipo de crímenes puede generar entre la población la exigencia de una mayor protección policial y una demanda de leyes más duras contra los asesinos.

 


Conviene precisar también que el fenómeno del asesino en serie no empieza a existir con la sociedad industrial moderna. Como nos lo muestra el mito bíblico de Caín y Abel, el crimen es tan antiguo como la humanidad, aunque el nombre de “asesino en serie” sea más o menos reciente. El crimen es algo que proviene de la animalidad irracional que pervive en el interior del ser humano. Éste se afirma, en efecto, como tal, encauzando y superando el dinamismo instintivo de su “lado oscuro” (lo que Freud llama el “Inconsciente”, donde operan las pulsiones irracionales de la libido y de la agresividad; Jung, por su lado, designa el inconsciente individual con el nombre de “la Sombra”). Si el individuo humano, en lugar de afirmarse como conciencia libre en diálogo con el otro, cede a las pulsiones de la animalidad agresiva e instintiva, puede entonces provocar la muerte del otro o de muchos “otros” a los que considerará un obstáculo o un instrumento para satisfacer sus obsesiones o apetencias.

 

Te invitamos a adentrarnos en esas mentes y estos personajes enigmáticos en la tercera temporada de Demente Abierta. Un podcast para amantes del misterio y el crimen verdadero.



Redacción

Baldra Torres

domingo, 21 de junio de 2020

Chris Watts "El Mounstro de Denver"



Cada uno de nosotros tiene múltiples facetas de personalidad, muchas
formas de actuar, de reaccionar, dependiendo de las circunstancias, los
momentos, las personas con las que nos ínter relacionamos y por
supuesto nuestro entorno familiar o social.
Todo esto sucede aunque solo tratemos de cultivar o desarrollar una
parte.
El primero en utilizar la palabra alter ego, fue Franz Mesmer, un médico del
siglo XVIII, que empleaba prácticas hipnóticas para sus tratamientos.
cuando detectó que algunas personas cambiaban radicalmente su manera
de ser bajo estado de hipnosis. A esas otras facetas que emergían las
llamó “el otro yo” o alter ego.
En principio la palabra hace referencia a esas otras personalidades que
quedan ocultas o que no se manifiestan, pero que habitan en nuestro
interior de manera potencial.
Literalmente el ego es el “Yo”, y el alter ego es “El otro yo”. Del primero
somos conscientes, Es lo que llamamos nuestra personalidad, aquellos
rasgos que nos definen, nos hacen diferentes de los demás. El otro yo en
cambio, habita en nuestro mundo inconsciente, Es ese villano, ese héroe,
o ese artista que está dormido en nosotros. Otra identidad que por alguna
o muchas razones quizá no se desarrolló.
Por ejemplo, puede ser que de pequeños hayamos tenido una gran
fascinación por las plantas, o los animales, o los astros, las estrellas, sin
embargo con el paso de los años este interés fue quedando atrás y
terminamos estudiando contabilidad… Algo que tal vez también amamos,
pero allá, muy en el fondo, ese biólogo, ese astrólogo siguen existiendo.
podríamos pensar incluso que todo este rollo es un juego de nuestra
imaginación que algunas veces puede resultar provechoso.
Pero no para todos resulta muy sencillo, esto de alimentar la existencia del
“otro yo” que les habita. Por que resulta que a lo mejor ese otro, tiene
planes diferentes cuando de bondad o maldad se trata.

Hay muchos ejemplos de asesinos que solían tener una vida
completamente ordinaria y común. Personas con una personalidad
atractiva, agradable, bondadosa, que en nada podríamos pensar que
tuviera que ver con un asesino desalmado capaz de violar, asesinar, cortar,
mutilar, atormentar de manera inimaginable a sus víctimas.
Los hay incluso que después de cometer esos actos impensables de
maldad, volvían a sus hogares con hijos, esposas, familias que les amaban
y respetaban, y a quienes ellos también decían amar.
Uno de los que mejor ejemplifican esta retórica es Denis Rader, mejor
conocido como BTK, cuyo acrónimo significa, en traducción: Golpear, atar,
y matar. Seudónimo que él mismo se atribuyó en las muchas cartas que
enviaba a la policía mientras le buscaban.
En una de esas misivas escribió: Me cuesta controlarme cuando ese
mounstro entra en mi cerebro, no sé, quizá ustedes puedan pararle. Yo no
puedo, Él ya ha elegido a su próxima víctima.
Este hombre durante 30 años, parecía ser un ciudadano ejemplar,
presidente de una organización religiosa, padre de familia…Que lograba
esconderse entre la normalidad hasta que su otro yo, su alter ego, como
siempre mucho más fuerte que él, le hizo cometer un error, y ser apresado.
Pero ese es tema de otro podcast. Ya dedicaremos algun capítulo a este
infame personaje no lo duden.
Por el momento nos centraremos en una historia diferente en esencia,
pero que tiene que ver con las dos personalidades, diametralmente
opuestas de un hombre de familia, padre amoroso, esposo trabajador y
dedicado, que eligió casarse con su novia de dos años, formar una familia,
tener un empleo bien remunerado y ser felices comiendo perdices, hasta
que un buen día, despierta el mounstro que tal vez siempre vivió en él,
escondido en alguna parte de su subconsciente…Y comete el peor crimen
que un ser humano que se precie de ser, puede cometer.
Bienvenidos a la sexta entrega de demente abierta, un podcast para
amantes del misterio y del crimen verdadero.
Pónganse cómodos y prepárense para recibir su dosis morbo.
Yo soy Baldra Torres y esto es:
Chris Watts “El mounstro de Denver”




Asesinos Múltiples y Otros Depredadores Sociales: Una Reseña Crítica

  Asesinos Múltiples y Otros Depredadores Sociales, escrito por el psicólogo criminalista Vicente Garrido Genovés, ofrece una mirada profund...